La gran apuesta de Krafton para este 2025 es el increíblemente hermoso inZOI, un juego que te deja crear tu vida virtual como ningún otro juego lo ha logrado antes. Con inteligencia Artificial, un mundo que se siente vivo en todo momento y muchísimas y muy grandes sorpresas, estamos frente a uno de los grandes contendientes para el juego del año.
Visuales
Empecemos por este apartado, ya que, sin duda, es el punto más importante de inZOI. Los visuales sobresalen desde el primer momento en que abrimos el juego, resaltando el realismo que se nos prometió desde los avances del título. Su alto nivel de detalle en la creación de personajes y entornos lo vuelven una joya que es difícil describir con palabras, todo gracias a su motor gráfico avanzado y a la inteligencia artificial (de la cual hablaremos más adelante). El realismo está a un nivel tan alto que no podrás evitar maravillarte a cada instante.
La personalización de avatares es otro de sus puntos fuertes, sino que el más grande todos, ya que permite crear básicamente todo lo que tengas en mente, ofreciendo una diversidad enorme de opciones que ayudan a los jugadores a, no sé, crear a John Wick o a Walter White si así o quieren.
Gameplay
Este título se enfoca en la simulación de vida y en la exploración de las mecánicas que ofrece para interactuar con el mundo alrededor y en tu propio hogar virtual. La interacción con CPCs (Co-Playable Characters) es fluida y realista, con una IA que responde de manera creíble a las acciones del jugador, todo gracias a la tecnología de Co-Playable Character, que deja de lado las interacciones pasivas de antes y nos lleva a un nivel de inmersión nunca antes visto, con respuestas en tiempo real y únicas que hacen que inZOI se aparte de otros juegos del género por mucho.
Mientras que inZOI no sigue una narrativa lineal tradicional, este mismo te aliente a crear y construir tus propias historias a través de interacciones y decisiones. La variedad de actividades y eventos emergentes proporciona una sensación de satisfacción única. Pero debo admitir que lo más que con consumió mi tiempo fue la creación de objetos y personalización de los mismos, lo que puede llevarte a estar horas y horas sin hacer otra cosa que encontrando y creando los muebles perfectos para tu casa.
Inteligencia Artificial
Sí, hay un uso importante de Inteligencia Artificial en el juego, pero empleada de manera increíble y orgánica, llegando a ser uno de los aspectos más innovadores de inZOI, mejorando la interacción y personalización del mundo digital en el que se desarrollo el juego. No solamente es la respuesta en tiempo real antes mencionada sino que incluso, los Co-Playable Characters recuerdan acciones y diálogos pasados, ajustando sus acciones, conversaciones y planes futuros de acuerdo a lo que ya se haya establecido en tu mundo. Sinceramente, es una maravilla técnica que está ya revolucionando el mundo del gaming.
No solo eso, pues la generación procedural de eventos hace que cada sesión de juego sea única, sin contar con la generación de objetos en 3D a partir de imágenes 2D que puedes agregar al juego. Es decir, si tienes una playera favorita, la puedes llevar directamente al juego sin ningún problema. Si tienes una silla, un peluche o un juego de colección, lo que se te ocurra, podrás agregarlo al juego para aumentar aún más la inmersión.
Conclusiones
Este gran juego de Krafton no solamente tiene el potencial de ser el mejor juego del año, sino que se encamina a convertirse en un referente dentro del género de simuladores de vida. Su manera creativa y sencilla del uso de la inteligencia artificial y su detallado sistema de personalización lo llevan a otro nivel, más allá del que podríamos haber imaginado en un inicio.
Su apartado visual y sonoro están bien logrados, ofreciendo una experiencia inmersiva y con una iluminación que te dejará con la boca abierta (ten cuidado de no quemar tu PC). Con el tiempo y las actualizaciones adecuadas, este título llegará a ser uno de los favoritos de los gamers casuales y hardcore por igual.
Equipo Geek Gaiden
Like a Dragon: Pirate Yakuza in Hawaii – Review: el regreso del perro loco